sábado, 30 de octubre de 2010

Casa del Vino. El Sauzal

Hacía mucho tiempo que no iba a "La Casa del Vino" en el Sauzal.
Esta casa es una antigua hacienda canaria del siglo XVII que en la actualidad pertenece al Cabildo de Tenerife.
Después de una esmerada restauración realizada hace ya algunos años, se ha utilizado para promocionar los vinos de las cinco Denominaciones de Origen de la isla.
En su interior se encuentra el Museo Insular de la Vid y el Vino de Tenerife. La Exposición: Tenerife isla de agrodiversidad y el Museo de La Miel.
Aunque la visita fue tarde casi al anochecer, dejo aquí algunas imágenes de la misma.

sábado, 9 de octubre de 2010

Viveros

Un vivero es un bonito lugar donde siempre es primavera.... Las fotos de abajo son del vivero de La Hidalga. Arafo

viernes, 8 de octubre de 2010

Hornos de higos. Las Hermosas. Candelaria.

Los hornos de higos solían ser construcciones de poca altura, oscilaban entre 1,50 metros y 2,60 metros. La forma podía ser diversa: troncocónica, acupulada u otras.
El proceso de cocción era indirecto (el combustible no entraba en contacto con el elemento a cocer).
Estos hornos tenían como principal uso el secado de higos cuando ello no era posible de forma natural o se pretendía dar unas determinadas propiedades al higo. Pero también se usaban aunque en menor medida para cocer pan.

Se realizaban en mampuestos y en contadas ocasiones, se revestían exteriormente con cal.
Presentaban su puerta a nivel de suelo y una salida de humos o bravera.

¿Cómo era su funcionamiento?

Preparación

Una vez recogido el higo de la higuera, se transportaba hasta el horno con la ayuda de cestas o ceretas.

..... se cogían cuando las higueras estaban cargaditas con los higos virados pal suelo ya, y después se cargaban al hombro....

Cocción

El horno debía ser previamente calentado para lo que repartían por toda la base ramas o hierbajos, y luego le daban fuego; se dejaban ahí, con el horno cerrado hasta que se convirtieran en cenizas, o hasta que el horno hubiera alcanzado la temperatura adecuada.
Entonces con la ayuda de unas hierbas secas, a modo de escoba, se barrían las cenizas hasta la puerta, y se dejaban allí acumuladas.

....entonces garraban un palo, le ponían, cogían unos esos de ramas de guajarzo o de otro monte, y lo ataban con una verga (alambre), lo hacían como una escoba, entonces todo el horno se barría todo pa´fuera, pa´ la puerta; entonces aquí en la puerta, entonces, ya quedaba limpito el horno, aquel piso quedaba limpito....

Luego se cogía tosca, previamente seleccionada y limpia, y se esparcía por toda la base. Encima de ésta, se colocaban cuidadosamente todos los higos, blancos o negros, que se tenían pensado secar.

.... pero entonces con la tosca, pero limpita, con una bañadera, una palanganita de esa, una cacharra, le echaban tosca, tosca, tosca encima de la laja caliente, ¿me vas entendiendo?....

.... y cuando después garraban los higos, lo mismo, cuando aquel fondo de aquel horno se tapaba con aquella tosca, entonces cogían los higos y se les hacía igual, se tiraba hasta que todos, los que querían echar, cantidad, porque pa´aprovechar quedaba todo cubierto, todo de higos....

Cuando ya estaba todo preparado, se tapaba la puerta (dejando las cenizas en el interior) y también el hueco que servía para que saliera el humo (bravera) a fin de mantener el calor en el interior del horno el mayor tiempo posible.

.... entonces cogía y ya trancaba, tenía un canto (bloque, piedra tallada) y quedaba todo tapadito pero él, con hojas de viña casi siempre, tapaba las clareitas que tenía por los lados pa´que no saliera calor, y al mismo tiempo el horno tiene una chimenea , una puerta pa´un lado, cogía una cosa mojada, un saco mojado, y lo tapaba bien tapado, y una piedra le metía, pa´que trancara bien, pa´que entonces el calor no tuviera por donde salir pa´ningún lado. Y después los higos estaban doraditos, doraditos....

Así se dejaban durante un par de días, dependiendo de que el clima permitiera o no secarlos al sol. Y cuando ya estaban bien hechitos se procedía a recogerlos.

.... bueno, si estaba embrumado, chubascoso, que por eso se echaban al horno, pos los tenían más tiempo, pos pa´que lo sacábamos, pero si estaba bueno, despejado, los echaban como hoy, y mañana a mediodía los volvían a sacar pa´ secarlos al sol....

Cribado y almacenamiento

Había que introducirse de rodillas y recoger los higos uno a uno, evitando así que se estropearan por el roce de unos con otros.

.... y después pa´apañarlos, que teníamos que meternos de rodillas en el horno, uno a uno apañando los higos, para sacarlos de la tosca, limpitos para echarlos después al sol otra vez porque había que echarlos al sol porque algunos les faltaba sol, según estuvieran....

Texto:"Restos de una tradición en el olvido" Tipologías y catalogación de hornos en Arico. María del Carmen Rodríguez Adriani y Jacqueline Rodríguez Tejera. Litografía Drago. 2008.

Las fotografías las saqué hace unas semanas en Las Hermosas (Candelaria).
Horno 1.


Horno 2.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Para leerlo con calma

Según Noam Chomsky, estas son las diez estrategias de la manipulación mediática:


1- La estrategia de la distracción.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2- Crear problemas, después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3- La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4- La estrategia de diferir.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9- Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.