domingo, 12 de junio de 2016

En busca de los tajinastes...

Desde El Parador tomamos la dirección de la Montaña de Guajara.

En esta época suele haber bastantes tajinastes por allí.

Detrás de nosotros va quedando El Teide mientras empezamos la subida que nos llevará hasta la Degollada de Ucanca.

A medida que ascendemos vamos viendo una panorámica  del Llano de Ucanca que queda a nuestra derecha y el mozaico multicolor que forman las rocas: blancas, negras, marrones, amarillas, grises y las verdes que vemos en la foto de abajo y que se conocen popularmente como los Azulejos.

Casi llegando  a la Degollada de Ucanca...

hacia el otro lado vemos el barranco Eris de Carnero

la parte suroeste de la montaña de Guajara.

y las cumbres y llano de Ucanca.

 ¡El placer de contemplar la naturaleza!
           

martes, 5 de abril de 2016

Fotos Antiguas de Güímar lV

¡Qué bonito era Güímar a finales del siglo XlX!
Esta foto, aparentemente está sacada de los tejados de la iglesia de Santo Domingo y el autor es Carl Norman un noruego que visitó las islas de Gran Canaria y Tenerife en 1893.
En la foto podemos apreciar en primer término una casa canaria de dos alturas, con tejado a cuatro aguas y grandes ventanas de guillotina tan típicas en nuestra arquitectura. Alrededor de la casa hay otras dependencias de menor tamaño y una finca de plataneras y frutales: aguacateros, naranjeros... En la parte central de la fotografía se ven las casas de San Pedro Arriba y Chacaica, destacando el edificio de lo que hoy es parte del colegio Nazaret y el torreón de la casa  Moriarty.
Al fondo, las cumbres del valle y la colada del volcán de Las Arenas, limpia de pinos.
Esta foto emana armonía. Las viviendas de la época  están perfectamente integradas en su entorno y estéticamente son una belleza.
¡Cuántas cosas hemos perdido con el paso de los años!

 (Foto encontrada en el facebook de Miguel Bravo)


martes, 29 de marzo de 2016

Iglesia de El Amparo. Icod de los Vinos

Este bonito conjunto arquitectónico de estilo tradicional canario es la iglesia de El Amparo en Icod de los Vinos -declarada en el año 2007 "Bien de Interés Cultural" (BIC)

La iglesia, que no pudimos visitar su interior por estar cerrada, es de planta rectangular y de una sola nave.
En un lateral del lado norte tiene una espadaña con dos campanas, se accede a ella por una escalera exterior de piedra y barandilla de madera torneada. Y contrasta con el resto del recinto por su color rojo chillón.



La escalera está situada al oeste de la iglesia. A ella podemos llegar por el lado norte o por el sur a través del pórtico de "La Media Naranja".



Este pórtico consta de siete arcos, todos de medio punto, tres de los cuales dan al lado sur donde está situada la plaza. Los arcos centrales descansan sobre los capiteles de unas columnas cilíndricas con basa en forma de prisma. En las esquinas se apoyan en columnas rectangulares, todas realizadas en piedra de cantería.









En agosto, cuando se celebra la fiesta en honor a Nuestra Señora del Amparo, la puerta principal llamada "bollo" se adorna con un enorme bizcochón recubierto con pequeñas figuritas de azúcar, "los alfeñiques" y adornado todo con muchas cintas de colores. El resto del arco va adornado de palma, poleo, etc y unas laboriosas cestas de frutas que cuelgan del artesonado. Por último en las esquinas del techo se cuelgan "las madamas", grandes muñecos de pan, adornados con lazos y vestidos con mucho colorido.



Por dos puertas de madera de tea se puede acceder al templo. Situándose éstas en los laterales y próximos a los pies del mismo.



La llamada "Casa del Ermitaño" también forma parte de este conjunto. Se llama así porque en ella se supone vivió el fundador de la ermita, Pedro de la Cruz. Fue modificada, al menos, en el siglo XVIII.
Su planta es rectangular y el tejado a cuatro aguas.
La planta baja tiene tres vigas de madera incrustadas en el muro, como refuerzo del mismo. Y se destinaba a bodega. Tiene una puerta que da a un camino que la separa de la plaza y un ventanillo o marcoluz con barrotes de madera.





Una casita adosada a la "Casa del Ermitaño" es la cocina, con tejado independiente y otro marcoluz con barrotes. Debajo de la cocina hay otra bodega con una puerta que da para el camino.


 

Y por último la sacristía, ubicada en la cabecera del templo. Tiene planta rectangular, techumbre de madera y tejado a un agua. Se puede acceder desde el exterior por una escalera: mitad de piedra y mitad de madera.
 



Desde el lado norte de este conjunto se puede ver una panorámica de Icod de los Vinos.





Al lado de la plaza destaca una casa antigua con un lagar con una enorme viga de madera.







Un bonito lugar, sin ninguna duda.





Es interesante contrastar fotos antiguas con las de ahora. Me he encontrado alguna de este mismo lugar ¿qué les parece?



miércoles, 16 de marzo de 2016

Paisanaje de Arafo II

Apenas unas generaciones atrás y nos encontramos con gente con un modo de vivir  bastante distinto al que llevamos hoy y unas capacidades, como la memoria, mucho más desarrollada que la nuestra. Esto es debido a la grandísima tradición oral que existía.
Muchos de nosotros nos hemos quedado asombrados de la cantidad de cuentos, poesías, retahilas, canciones.... que nuestros abuelos se sabían de memoria. Cuando no, haciendo uso de su ingenio se las inventaban. Este es el caso de la que se expone a continuación.  Nos la ha dejado un señor mayor, José "el Curro". Y como no, siendo Arafo el pueblo de la música, trata con un poquito de ironía, a los músicos de una banda, creemos que de los años cuarenta o cincuenta del siglo pasado.

Alfredo y Arcadio son
dos músicos de primera.
Belisario de tercera
que le dieron un trombón,
toca el "Chusco" el saxofón
y Felipe el cornetín
y el "Moreno" que no es ruín,
le dieron el primer bajo
sin periquitos ni atajos.
Director Manuel Martín.
De toda esta compañía
no hay músico con pastor*
lo hace el "Baldado" mejor
componiendo la armonía.
Quiso "Manzana" en su día
ser músico de primera.
Dominguitos como quiera
fue músico regular
y "Cartas" sin estudiar
se ha llevado la bandera.

*Creo  que quiere decir "compositor" por deformación de la palabra se ha transformado en "con pastor" pero así no tiene sentido.


viernes, 26 de febrero de 2016

Un día en la nieve. 23/02/16

Si las Cañadas del Teide siempre impresionan, aún más si están nevadas.
Después de dar una vuelta por los Roques de García iniciamos la caminata desde El Parador al Mirador del Tabonal Negro.

Esta ruta no la hacemos por ningún sendero sino por la carretera que está cerrada y no tiene tráfico  y con el Teide, ahora blanco, ante nosotros.

A  nuestra espalda va quedando atrás, la Montaña de Guajara, tercera altura de la isla.

Esta nieve tan esperada, pues según el refrán: "Año de nieves, año de bienes" le viene muy bien a toda la vegetación de la zona y a los acuíferos de la isla que este invierno no habían recibido ni gota de agua.

Hasta casi el teleférico la carretera estaba fácil de andar. No había demasiada nieve.

A partir de aquí era diferente, se ve que el temporal afectó más al  Norte y Este del Parque Nacional y de la isla en general. Por aquí ya la nieve era más abundante y en algunas partes tapaba hasta las vallas de la carretera.

A pesar de la gran cantidad de nieve, la tarde estaba muy agradable. No corría viento y el sol alumbraba de lleno, así fue que terminamos con la cara y el cuello rojos.
En las fotos de abajo: Montaña Blanca.

Las aristas de las coladas de lava destacaban en el Teide.

La nieve estaba sin tocar. Perfecta.

Al fondo vemos las montañas: Topo y Roque de la Grieta y Pasajirón.

Los deslizamientos de la nieve montaña abajo, hacía que se acumularan grandes cantidades en los lados de la carretera.

Como dice la señal no había otro remedio más que "circular" despacio, ya que a cada paso que dábamos se nos enterraban los pies, una veces  hasta casi la rodilla y eso que intentábamos pasar por los sitios mejores.

Estas lavas marrones y la nieve guardan similitud con un postre de nata y trozos de chocolate.

Nuestra caminata (ida) terminó en el Mirador del Tabonal Negro.

La nieve estaba intacta.

Todavía no había sido moldeada por pies ni manos. Sólo nuestras huellas...

¡Oh no!... aquí hay otras...

Desde el Tabonal Negro regresamos por el mismo camino hasta El Parador, nuestro punto de partida. Esta vez los colores son diferentes ya esta cerca la puesta de sol y tanto las luces como las sombras se hacen más intensas.

Si... fue una caminata muy especial.