miércoles, 29 de abril de 2009

Vía de la Plata - Camino Sanabrés. Por tierras de Salamanca y Zamora.

En julio del pasado año, decidimos hacer un trozo de la Vía de la Plata.
Salimos de Salamanca y llegamos hasta el Alto de La Canda, límite entre las provincias de Zamora y Orense.
La gente en verano huye de hacer esta ruta. Es bastante dura. Suele hacer bastante calor, discurre por tierras muy descampadas con poca vegetación, por lo tanto sin sombra, y los pueblos están por lo general lejos unos de otros, así que no tienes otra opción que hacer etapas de muchos kilómetros para encontrar un albergue donde quedarte.
Aún con todo esto, fue una muy buena experiencia, y más para nosotros que ya tenemos metido el gusanillo de andar.
Empecemos.



Llegamos a Salamanca en tren desde Madrid, a las tres de la tarde aproximadamente. Parecía una ciudad desierta. Pero... ¡quién se atreve a salir de sus casas con este calor!. Nadie.
Lo primero que hicimos fue ir al albergue que se encuentra muy cerca de la Catedral Nueva, al lado de un pequeño parque que tiene el nombre de " El jardín de Calixto y Melibea" , Los protagonistas de "la Celestina", como se sabe esta novela atribuida a Fernando de Rojas, se
desarrolla en Salamanca.



El hospitalero era un señor mayor, francés. El había hecho ya este camino y nos dió bastante información. En el albergue no había muchos peregrinos. Un matrimonio polaco, otro andaluz, un inglés, un italiano, un alemán, un sevillano y nosotros, tres araferos.
Por la tarde, estuvimos paseando por Salamanca, el ambiente era ya, totalmente distinto al de nuestra llegada, sobre todo en la Plaza Mayor y alrededores. Muchísima gente joven, españoles y extranjeros que aprovechan el verano para hacer cursos y perfeccionar el español.



Intentamos comprar unos sombreros pues como siempre, tiene que faltar algo, se nos olvidó meterlos en la mochila. Pero como digo intentamos, porque no los conseguimos: o no había o eran muy caros.



A partir de ahora y mientras estemos en el camino, toca madrugar. Así lo hicimos al día siguiente. Cuando salimos del albergue aún era de noche. Ahora en las calles, algunos operarios del ayuntamiento están atareados en dejar la ciudad de nuevo, reluciente. Tras la movida de la noche.También había por allí, algunos trasnochados que todavía vagabundeaban por las calles y plazas.
Enfilamos por la calle Zamora y poco a poco vamos dejando atrás la ciudad. Pasamos por una chatarra que tiene colocado como reclamo un viejo avión de medidas considerables al que no dudamos en fotografiar.



Muy cerca de ahí el estadio de Fútbol "Helmántico", después ya campos de trigo y el primer pueblo: Aldeaseca de Armuña, pueblo que se ve ha crecido mucho ultimamente, para convertirse en un pueblo dormitorio, de los que tanto abundan al lado de las grades ciudades. "Vivir en el campo pero cerca de la ciudad"



Entramos en una pequeña tienda, de esas de pueblo, que tienen de todo, para avituallarnos de algo de comida. Pero oooh.. que ven mis ojos, sombreros. Nos compramos tres a 1,50 euros. Problema resuelto.
Abajo la foto de "El bueno, el feo y el malo"



Seguimos caminando por campos de cereal, el terreno es llano, con alguna que otra subidita.
Llegamos a Castellanos de Villiquera, sin haber encontrado ningún peregrino. Decidimos comer algo para reponer fuerzas. El sol ya está alto y el calor aprieta.



Después del reparador descanso, seguimos caminando, siempre entre campos de cereal.



En algunos sitios ya están con la siega. Las grandes máquinas realizan el trabajo. Y nosotros, no podemos dejar de pensar en lo duras que tenían que ser, hace solo unas décadas todas estas tareas campesinas.



En Calzada de Valdunciel, una amable vecina nos dice donde queda el albergue. Por unanimidad decidimos quedarnos. Es la primera etapa y no conviene abusar de los kilómetros, para llegar al próximo pueblo tendríamos que recorrer 20 km más y con el calor que hay no nos arriesgamos.
El albergue está muy bien, casi parece una casa rural, de momento es para nosotros solos.
Ya por la tarde llegan tres peregrinos vascos en bicicleta (bicigrinos) hablamos un rato y a dormir.



Por la mañana toca madrugar. Salimos casi de noche. El camino que nos encontramos está lleno de maleza, se ve que los peregrinos que nos han precedido han cogido la carretera, y en parte hubiera sido mejor, este tramo hasta El Cubo de la Tierra del Vino está en muy malas condiciones, por las obras de la autopista "La Vía de la Plata". Como podemos llegamos a la carretera y decidimos seguir por su arcén, de todas maneras casi no hay otra alternativa. Esta carretera la N-630, tiene mucho tráfico, sobre todo grandes camiones que vienen de Galicia. estos 20 km se hacen interminables, apenas hay sombra, y el ruido y el aire que originan los camiomes a su paso nos tienen locos.



Por fin vislumbramos el pueblo, el primer pueblo de la provincia de Zamora. Los viejos dicen que los burros cuando iban a llegar a su casa aunque fueran muy cansados corrían para llegar cuanto antes. A nosotros nos pasó igual.
Lo primero que hicimos fue entrar en un bar y pedir una cerveza fresca, agua y una tapa. Todo por tres euros. Superbarato.



Ahora aquí el dilema, nos quedamos o seguimos. Después de pensarlo un rato decidimos que... ¡p´alante!.
Después del Cubo de la Tierra del Vino se atraviesa una dehesa: encinas y plantas aromáticas conforman, ahora el paisaje.
También nos acompaña por el lado derecho una vieja vía de tren abandonada. Seguimos el camino sorprendiéndonos con el paisaje tan diferente al de nuestras islas.



Caminamos, ahora, entre extensiones y extensiones de cereal. Me gusta. A veces la presencia de un árbol solitario entre tanto amarillo da una nota curiosa al paisaje. También se dejan ver ya algunas viñas.


El invierno y primavera fueron bastante lluviosos y aún quedan en algunos sitios charcas más o menos grandes formadas por el agua de la lluvia.



Llegamos a un sitio espectacular. Delante de nosotros hay un extenso valle lleno de colorido, todo parece geometricamente trazado, trozos verdes de viñas, contrastan con el amarillo del cereal. Pequeños pueblos apiñados surgen en medio de la llanura . Es una imagen preciosa, un cuadro.
Comenzamos a bajar.



El camino por aquí es bastante arenoso y se nos entierran los pies.
Por fin, un miliario moderno nos informa que ya estamos cerca de Villanueva de Campeán.



Desde la entrada podemos ver las ruinas del monasterio del Soto.



Nos encontramos con un hombre en su tractor, le preguntamos por el albergue, el hombre es hablador y entabla con nosotros una conversación. Nos dice que el mismo nos acompaña a casa de la señora que tiene las llaves.
Esta mujer nos conduce al albergue. Una casa del pueblo rehabilitada recientemente. Está muy bien, pero nos damos cuenta de que el termo no funciona. Uff, creo que nos vamos a tener que bañar con agua fría, pienso. Pero no, la señora, ocupó a un vecino del pueblo que era fontanero y este hace un apaño para que nos podamos bañar. Al día siguiente ya compraría la pieza nueva y lo arregaría bien. Se lo agradecemos. Eso si es hospitalidad.
De momento estamos solos. Pero al rato llega un bicigrino gallego. Hablamos un rato y nos vamos todos juntos a cenar al bar del pueblo.
Después de un sueño reparador, nos levantamos en silencio, para no despertar a Luis, el peregrino, que como va en bicicleta sale más tarde.
Como siempre, empezamos a caminar apenas clareando el día. La mañana está fresca. El paisaje sigue siendo como ayer, campos de trigo, pequeños cuartos de aperos cada uno con su pozo, cigüeñas picoteando en los campos recien segados...



Miramos al cielo, parece que amenaza tormenta, intentamos caminar más deprisa, pero no nos escapamos de unas gotas, menos mal que solo queda en eso.



Más adelante nos encontramos con un señor, que según nos cuenta sale todos los días a andar. Hablando con él entramos en Zamora.
Seguirá...


sábado, 25 de abril de 2009

Y tú, ¿cómo piensas?

En un pueblo de la costa mexicana, un paisano está, medio adormecido, junto al mar. Un turista norteamericano se le acerca y entablan conversación,
El turista le pregunta:
-"Y usted, ¿ a qué se dedica? ¿ en qué trabaja?.
El mexicano responde:
-"Soy pescador".
-¡Vaya, pues debe ser un trabajo muy duro. Trabajará usted muchas horas!.
-"Sí, muchas horas", replica el mexicano.
-"¿Cuántas horas trabaja usted al día?".
-"Bueno, trabajo tres o cuatro horitas".
-"Pues no me parece que sean muchas. ¿Y qué hace usted el resto del tiempo?".
-"Vaya. Me levanto tarde. Trabajo tres o cuatro horitas, juego un rato con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y luego, al atardecer, salgo con los amigos a tomar unas cervezas y a tocar la guitarra".
El turista norteamericano reacciona inmediatamente de forma airada y responde:
-" Pero hombre, ¿ cómo es usted así?".
-"¿Qué quiere decir?".
-"¿Por qué no trabaja usted más horas?"
-"¿Y para qué?", responde el mexicano.
-"Porque así al cabo de unos años podría comprar un barco más grande".
-"¿Y para qué?".
-"Porque un tiempo después podría montar una factoría en este pueblo".
-"¿Y para qué?".
-"Porque luego podría abrir una oficina en el distrito federal".
-"¿Y para qué?".
-"Porque más adelante montaría delegaciones en Estados Unidos y en Europa".
-"¿Y para qué?.
-"Porque las acciones de su empresa cotizarían en bolsa y usted se haría inmensamente rico".
-"¿Y para qué?".
-"Pues para poder jubilarse tranquilamente, venir aquí, levantarse tarde, jugar un rato con sus nietos, dormir la siesta con su mujer y salir al atardecer a tomarse unas cervezas y a tocar la guitarra con sus amigos".

Leer, leer, leer.

Como todos sabemos desde 1996, se celebra el dia del libro cada 23 de abril. El motivo de elegir esta fecha fue el fallecimiento de dos grandes escritores universales: Miguel de Cervantes y William Shakespeare.
Siempre que busco un libro suelo ir a "La Isla" antes "librería Rexachs" en la calle Robayna.
Allí se pierde la noción de tiempo rebuscando en sus estanterías. El ambiente que se respira, ese olor especial de los libros, la ayuda de Alexis consultando el ordenador para encontrar lo que andas buscando...
Casi en frente de esta librería ya en la Calle del Castillo, hay una casa antigua de dos plantas, que se ha escapado , espero que por mucho tiempo de la especulación inmobiliaria. Allí hay una librería-papelería y también administración de loterías.
Es ahí donde me entró ese gusanillo por la lectura, mi madre siempre hacía una paradita para comprarme libros de cuentos, eran simples troquelados, pero con sus bonitos dibujos y su fácil lectura me fueron abriendo la mente a otros mundos reales o de fantasía.
Aún conservo, con mucho cariño, muchos de ellos. Tenía los clásicos de siempre como "Blancanieves", "La Cenicienta", "Caperucita Roja", "La Gallina de los huevos de oro" y otros no tan populares como "El niño dormilón","La sombrilla de colores", "Maripili y el biscuter","El soldadito azul" etc.
El leer te abre la mente, te hace reflexionar y desarrollar el sentido crítico. Además estamos usando el lenguaje ese instrumento tan útil, para comunicarnos con otros, para exponer nuestras ideas, nuestros sentimientos...
Bueno...me voy a leer un ratito.


Aquí me compraban mis primeros libros.

viernes, 10 de abril de 2009

Caserío de Las Fuentes. Guía de Isora.

Este caserío hoy practicamente deshabitado, se halla en el municipio de Guía de Isora al oeste deTenerife.
Antes de llegar a Guía nos encontramos con la localidad de Tejina. Tras ascender por una pista de tierra que bordea la montaña del mismo nombre, llegamos al caserío de Las Fuentes, mimetizado totalmente con el paisaje. Como es día festivo nos encontramos gente, unos trabajando en las fincas, otras en cambio en algún tenderete.


El pueblo está abandonado y las casas de un valor etnográfico incalculable, en ruinas. Agujeros en los tejados y las peores ya sin él, muros caídos, sin puertas, llenas de basura...en fin, un desastre.

Las casas son pequeñas, construidas en piedra y con tejados a dos aguas. Muchas tienen un horno, aljibe y era. En la parte trasera, los goros donde tenían los animales. Hay también gran cantidad de cuevas, unas sirvieron de viviendas, otras tal vez solo como despensa, para guardar las papas y otros alimentos.

Vimos también unos espacios empedrados, un poco más alejados de las casas, no sabemos que finalidad tenían aunque suponemos que eran para extender los higos al sol y pasarlos.



Como ha habido un invierno bastante lluvioso, ahora tenemos una primavera espléndida, todo esta verde y frondoso, las flores de las corregüelas invaden los lados del camino, las cerrajas nos deslumbran con sus ramilletes de flores amarillas, los bejeques... por cualquier lado, desde las paredes de los canteros a los tejados de las casas.

En los patios de las casitas quedan todavía algunas enredaderas y flores plantadas quien sabe por que manos... rosales de enredar, lirios, la parra que se ocupó en su tiempo de dar sombra en verano y ricos frutos en otoño...
En el entorno más cercano a las casas algunos frutales: nispereros, naranjeros, almendreros, higueras, pencones...



Me pareció todo muy interesante pero también penoso al ver la desidia que tienen los políticos ante nuestro patrimonio.

domingo, 15 de marzo de 2009

¿Por qué consumir productos ecológicos?

1- Los productos ecológicos no tienen químicos. Ejemplo: una manzana convencional tiene más de 20 pesticidas.

2- La fruta y verdura ecológica tiene muchísimas más vitaminas, minerales y otros nutrientes que una producida de modo convencional.

3- Si se consumen alimentos ecológicos evitamos los OGM (alimentos transgénicos).

4- Al comer carne y leche si es ecológica, aseguras la salud tuya y de tu familia. Los animales criados de manera intensiva están sometidos a un gran estrés, practicamente no se pueden mover . Además se abusa de los antibióticos para que no enfermen y de otras sustancias para aumentar a base de química su rendimiento. Todo eso pasa al consumidor.

5- Gran parte de la ganadería no ecológica se está alimentando con soja modificada genéticamente, que es más barata. En los animales ecológicos no está permitida esa alimentación.

6- Los productos ecológicos saben mucho mejor.

7- La agricultura ecológica cuida el medio ambiente.

8- La comida ecológica no es tan cara como creemos.

9- La agricultura convencional pone en peligro la salud de sus trabajadores, al estar en contacto con productos nocivos.

10- Y si te gusta la idea de que las futuras generaciones puedan ir al campo y disfrutar de él, sé ecológico por ellas.

APUNTES FINALES.

Irradiación de los alimentos.
Consiste en someterlos a grandes dosis de radioactividad para matar los bichitos y parásitos de la fruta, y así de esta manera se hace que dure más. Los alimentos ecológicos no pueden irradiarse por ley.
¿Por qué hay gente dispuesta en gastar algo más de dinero en alimentos ecológicos, teniendo a veces peor apariencia que los convencionales?-Primeramente porque se preocupan por su salud, y en segundo lugar porque el número de nutrientes es mucho mayor.



viernes, 6 de marzo de 2009

Lago de Sanabria y alrededores. Zamora

El verano pasado estuvimos haciendo unas etapas de la "Vía de la Plata" y del "Camino sanabrés" y fue toda una sorpresa descubrir Zamora. Nos quedamos con ganas y hemos aprovechado unos días de vacaciones para volver. Hemos estado sobre todo en la comarca sanabresa y sus alrededores. ¡¡Fabulosa!!



La comarca de Sanabria está situada al noroeste de Zamora.
Su orografía se debe fundamentalmente al modelado glaciar.
El Lago de Sanabria es el eje principal de la comarca, tiene una superficie de 368 hectáreas. y una profundidad de hasta 51 metros.



En Sanabria los veranos suelen ser cortos y suaves y los inviernos largos y muy fríos. La mayoría de sus pueblos se encuentran por encima de los 1000 metros sobre el nivel del mar.



El lago de Sanabria se encuentra en el curso de río Tera y enclavado entre las sierras Cabrera y Segundera.



Es ideal para el baño por sus aguas limpias y frescas. En el lado este y sur hay pequeñas playas, como la de Los Enanos o la de Custa lago. También hay la posibilidad de navegar con canoas, piraguas y embarcaciones de patines que se pueden alquilar en las playas.



Además se puede practicar el senderismo, pesca, parapente....



Leyenda sobre el origen del lago.

"Hace muchos siglos, antes de la existencia del lago, el lugar que ahora ocupa era un rico valle sobre el que se asentaba un pequeño pueblo que se llamaba Villaverde. Las fértiles tierras del valle proporcionaban a sus habitantes cuanto necesitaban, y con tanta generosidad, que la prosperidad del lugar propició la insolidaridad y el egoismo entre sus gentes.
Cierto día llegó al pueblo un peregrino que pedía un plato de comida. Los vecinos que no conocían el hambre, le cerraron las puertas. A la salida del pueblo, se encontraba la casa más humilde. El peregrino llamó con su bordón a la puerta, ésta se abrió y mostró a una mujer y tres pequeños rapaces.

-Pido pan para un pobre caminante a quien ha sorprendido el hambre y el frío, señora.
-Pasad buen hombre que algo tendremos para compartir.

La casa tenía un horno en una esquina que estaba encendido y en su interior había unos pequeños panecillos. El peregrino se acercó a la artesa y cogió la masa que se había pegado a sus paredes, hizo un diminuto bollo y pidió a la mujer que lo metiese en el horno.
La mujer lo hizo y cuando sacaron los panes, el panecillo del peregrino había crecido tanto que no cabía por la puerta del horno y tuvieron que partirlo para poderlo sacar.
Después de compartir todo el pan, el peregrino les hizo una revelación y les pidió que no abandonasen la casa porque aquel lugar iba a ser anegado por las aguas y sólo quedaría a salvo su hogar. Les contó a su vez que las dos vacas que tenían en el establo parirían cada una un ternero y que no debían ordeñar ninguna de ellas porque los terneros, cuando fueran bueyes, habrían de rescatar en la noche de San Juan las dos campanas de la iglesia.
El peregrino abandonó el pueblo y al llegar a una loma gritó:

Aiquí clavo mi estacón;
aiquí salga un gargallón.
Aiquí clavo mi espada;
aiquí salga un burbotón de agua.

Al momento un gran surtidor de agua surgió de las entrañas de la tierra y anegó el pueblo de Villaverde. Tan sólo quedó una pequeña isla sobre la que se alzaba una humilde casa con un pequeño horno y un pequeño risco estrecho y poco profundo que conectaba ésta con la orilla.
Unos años después los vecinos de los alrededores intentaron sacar las dos campanas de las profundidades, con ayuda de los terneros que se habían convertido en forzudos bueyes. Una de las vacas había sido ordeñada en una ocasión, aunque la mujer se acordó de las palabras del peregrino y derramó, arrepentida, la leche por el lomo del novillo.
Los bueyes se perdieron en las profundidades del lago y al rato se les vió surgir de las aguas, con enorme esfuerzo, camino de la orilla. Las campanas estaban prendidas de sus cuernos y uno de los bueyes le decía al otro:

-Tira , buy redondo, saca la campana del fondu.
-Tira tú, buy bragau , que yo fui urdiñau.

Y a esto le decían las gentes:

-Anda que lo que te urdiñaron
pur el lomu te lu tiraron.


El buey bragado, cuya madre no ordeñaron, dió un fuerte tirón y el yugo que los unía se rompió. El buey redondo fue arrastrado con la campana de nuevo al abismo, y al rodar hacia lo más profundo del lago se oían en el aire los tañidos de la campana. Algunos les pareció escuchar:

-Tú te vas Verdosa,
yo me quedu afogada;
y hasta el fin
del mundo
non serei sacada.

Desde aquel día en la noche de San Juan, las campanas se escuchan bajo el lago.

Ribadelago

Ribadelago es un pequeño pueblo situado a orillas del Lago de Sanabria de ahí su nombre.
Su historia cambia radicalmente la noche del 9 de enero de 1959. La comarca estaba siendo azotada, ya hacía varios días, por una gran tormenta que produjo la rotura de la presa de Vega de Tera.
Ribadelago quedo arrasado por el agua, piedras, troncos de árboles y todo lo que el agua arrastraba a su paso.
De los 516 habitantes que tenía murieron 144 . Sólo pudieron recuperarse 28 cuerpos. El resto quedó sumergido para siempre en las aguas del Lago.
Después de la catástrofe se construyó otro pueblo, le llamaron Ribadelago de Franco, muy cerca del antiguo. Pero ni las casas, ni su ubicación en una zona muy sombría, en invierno apenas llega el sol, hizo que muchos de sus habitantes, volvieran al antiguo Ribadelago.
Visitar hoy en día Ribadelago, aún estremece. Aunque está muy recuperado , se pueden observar todavía, los cimientos de algunas casas y en ellas como recordatorio de la catátrofe una cruz o lápida con los nombres de la familia que allí habitaba.
Este año precisamente hacía 50 años de la tragedia y habían inaugurado una gran placa con los nombres de las 144 víctimas. Leyendo sus nombres comprobamos como en algunos casos murieron todos los miembros de la familia.







Historia del Lago de Sanabria

El Lago de Sanabria ha sido desde siempre un patrimonio disputado por el hombre, desde hace al menos diez siglos.
Cuando llegaron los monjes al monasterio de San Martín de Castañeda, lo compraron, esto fue en el año 897, a los señores de Avolo.
Como los vecinos de Galende y otros pueblos de los alrededores, también querían aprovecharse de los recursos naturales del lago, los monjes buscaron desde el primer momento el reconocimiento real de esta posesión, lográndolo en el 940, con Ramiro III.
La propiedad del Lago de Sanabria se mantuvo en manos de los monjes de San Martín, hasta que llegó la ley de desamortización de Mendizábal en 1836.
En el año 1843, la junta de ventas adjudicó el Lago de Sanabria, más otras dos lagunas pertenecientes al monasterio y otras fincas repartidas en la provincia de Zamora, a Manuel de Villachica, que adquirió todo ello por un total de 127.530 reales de vellón.
A la muerte del padre en 1874, fue heredado por su hijo Luis de Villachica y Recoba, quien lo inscribió en el registro de la propiedad de Puebla de Sanabria en el año 1887.
En 1920 pasó a su única heredera Victoriana de Villachica y Mugoitio-Beña, de ahí que en algunos documentos el lago aparece denominado con el nombre de Lago de Villachica.
Los vecinos de Galende, en 1930, pidieron que se instruyera un expediente para ver si existían
antecedentes justificadores de la venta por parte del Estado del cauce y agua del Lago.
Este movimiento social hizo dar al Estado, un nuevo paso, para recuperar, sin pagarlo, lo que había vendido con la desamortización.
El Ministerio de Obras Públicas dictó el 12 de mayo de 1932, la Orden por la que declara de Dominio Público las aguas del Lago.


martes, 3 de marzo de 2009

El guerrero de la luz

Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz.
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando tenía que decir no.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.

Paulo Coelho